Las algas verde-azules, o cianobacterias (Cyanophyta), son uno de los problemas más desagradables y persistentes que enfrenta un acuarista. Estos organismos no solo arruinan la estética del mundo submarino, cubriendo el sustrato y las decoraciones con una capa densa y resbaladiza, sino que también pueden representar una amenaza para la salud de los hidrobiontes. Los acuaristas experimentados saben que la eliminación mecánica solo proporciona un efecto temporal. Para deshacerse garantizadamente de este patógeno, a menudo se requiere una intervención química específica. El método más efectivo y probado para combatir las cianobacterias es el uso de un antibiótico: la eritromicina.
Algas verde-azules en el acuario: guía completa para el control de cianobacterias

El control de las algas verde-azules (AVAZ) requiere un enfoque integral que combine la eliminación de las causas raíz y el impacto directo sobre el organismo en sí. Antes de comenzar el tratamiento, es necesario identificar el problema con precisión, ya que las AVAZ a menudo se confunden con algas marrones o filamentosas comunes.
Signos distintivos de las cianobacterias:
- Apariencia: Forman una capa densa, de color verde oscuro, verde azulado o casi negro, resbaladiza, similar a un terciopelo fino o una película. La capa se retira fácilmente en láminas enteras.
- Localización: Cubren con mayor frecuencia el sustrato, las partes inferiores de los tallos de las plantas, las decoraciones y las paredes del acuario en zonas con poca circulación.
- Olor: Un olor característico, a menudo desagradable, a «pantano» o rancio, especialmente notable al retirar mecánicamente la capa.
- Naturaleza: Son procariotas, es decir, bacterias capaces de realizar la fotosíntesis, y no algas verdaderas (eucariotas).
¿Qué son las cianobacterias y por qué son peligrosas para el acuario?

Las cianobacterias, anteriormente conocidas como algas verde-azules, se encuentran entre los organismos más antiguos de la Tierra. En un acuario, representan una seria amenaza que va más allá de la simple contaminación visual.
Peligros de las cianobacterias:
1. Asfixia de las plantas: La densa capa de AVAZ cubre las hojas de las plantas de acuario (por ejemplo, Cryptocoryne o Anubias barteri), bloqueando el acceso a la luz y alterando el intercambio de gases, lo que provoca la necrosis de los tejidos y la muerte de la flora.
2. Toxicidad (Cianotoxinas): Algunas cepas de cianobacterias pueden liberar compuestos tóxicos: cianotoxinas. En el sistema cerrado de un acuario, estas sustancias se acumulan y pueden causar estrés, debilitamiento del sistema inmunológico e incluso intoxicación de hidrobiontes sensibles, especialmente camarones y alevines.
3. Competencia por nutrientes: Las cianobacterias tienen una capacidad única para fijar nitrógeno atmosférico, lo que les permite prosperar incluso con concentraciones muy bajas de nitratos (NO₃⁻) en el agua, superando en crecimiento a las plantas superiores.
Causas de la aparición de cianobacterias: identificando la raíz del problema

La aparición de cianobacterias es casi siempre un indicador de un desequilibrio grave en el sistema del acuario. El tratamiento efectivo con eritromicina será de corta duración si no se eliminan las causas raíz de su crecimiento.
Factores clave que provocan un brote de AVAZ:
- Bajo nivel de nitratos (NO₃⁻) con alto fosfato (PO₄³⁻): Esta es la causa más común. Las cianobacterias prosperan en condiciones donde las plantas superiores «padecen hambre» de nitrógeno (NO₃⁻), pero los fosfatos están disponibles. La relación óptima para las plantas (Redfield) debe estar cerca de 10:1 (N:P), pero en un acuario con AVAZ a menudo se observa 0:1 o 1:1.
- Zonas estancadas y circulación insuficiente: El mal flujo de agua, especialmente en el fondo o en las esquinas, permite que los restos orgánicos se acumulen y crea condiciones ideales para el crecimiento de películas bacterianas.
- Exceso de materia orgánica y sustrato viejo: La acumulación de limo, alimento no consumido y partes de plantas muertas crea un rico medio nutritivo para las bacterias.
- Iluminación débil o espectro incorrecto: Aunque las cianobacterias pueden crecer con cualquier luz, se adaptan especialmente bien a una iluminación que no es óptima para las plantas superiores.
Eritromicina contra cianobacterias: ¿cómo usarla correctamente?

La eritromicina es un antibiótico macrólido que se utiliza con éxito para tratar brotes de cianobacterias. Su eficacia se debe a que actúa sobre los ribosomas de las células procariotas (bacterias), alterando la síntesis de proteínas. Dado que las cianobacterias son procariotas, son sensibles a este medicamento, mientras que las células eucariotas (peces, camarones, caracoles y plantas superiores) permanecen insensibles a las dosis estándar.
Ventajas del uso de eritromicina:
- Alta especificidad contra procariotas.
- Resultado rápido y visible (la mejora es notable en 24-48 horas).
- Seguridad relativa para peces y plantas.
Desventajas y advertencias importantes:
1. Golpe a la microflora beneficiosa: La eritromicina destruye no solo las cianobacterias, sino también las bacterias nitrificantes beneficiosas (Nitrosomonas, Nitrobacter) en el sustrato y el filtro. Esto puede provocar un «pico de nitrógeno», un aumento brusco de la concentración de amoníaco (NH₃) y nitritos (NO₂⁻) después del tratamiento.
2. Resistencia: El uso frecuente o incorrecto de antibióticos puede llevar a la formación de cepas resistentes de cianobacterias.
Dosificación estándar de trabajo:
La dosis recomendada es de 250 mg de eritromicina por cada 100 litros de agua de acuario. El tratamiento generalmente se realiza durante 3 a 5 días.
Instrucciones paso a paso para tratar un acuario con eritromicina

El tratamiento con antibióticos requiere seguir el protocolo con precisión para garantizar la máxima eficacia y minimizar los efectos secundarios.
Etapa 1: Preparación del acuario
- Eliminación mecánica máxima: Un día antes de comenzar el tratamiento, utilice un sifón o un tubo para eliminar la mayor cantidad posible de la capa visible de cianobacterias.
- Cambio de agua: Realice un cambio de agua del 30-50%.
- Eliminación de absorbentes: Retire todos los absorbentes químicos (carbón activado, zeolita) del filtro, ya que neutralizarán el antibiótico.
- Aumento de la aireación: Instale un compresor adicional o aumente la aireación. La muerte de una gran cantidad de bacterias puede provocar una disminución del nivel de oxígeno.
- Aumento de la temperatura (opcional): Algunos expertos recomiendan aumentar la temperatura en 1-2°C (no más de 28°C) para acelerar el metabolismo de las bacterias y mejorar la absorción del medicamento.
Etapa 2: Adición del medicamento
Utilice tabletas o polvo de eritromicina destinados a uso médico, calculando estrictamente la dosis.
Protocolo de adición (durante 3 días):
- Día 1: Disuelva la dosis calculada (250 mg por 100 L) en una pequeña cantidad de agua de acuario y añádala uniformemente al acuario.
- Día 2: Repita la adición de la dosis completa.
- Día 3: Repita la adición de la dosis completa.
Importante: Durante todo el curso del tratamiento, es necesario apagar la luz durante 3-5 días. Las cianobacterias utilizan activamente la luz para la fotosíntesis, y la oscuridad las debilita, ayudando al antibiótico.
Etapa 3: Cuidado y recuperación post-tratamiento
- Monitoreo de parámetros: A partir del día 4-5, pruebe regularmente el agua para detectar amoníaco y nitritos, ya que la muerte de bacterias nitrificantes puede causar un pico de compuestos tóxicos.
- Cambio de agua masivo: Cinco días después de comenzar el tratamiento, realice un cambio de agua del 50-70% para eliminar los restos del medicamento y los productos de descomposición de las cianobacterias.
- Sifonado: Sifone cuidadosamente el sustrato, eliminando los restos muertos y descoloridos de AVAZ.
- Restauración de la biofiltración: Después del cambio de agua, puede añadir cultivos iniciales de bacterias beneficiosas (por ejemplo, Seachem Stability o análogos) para acelerar la restauración de la biofiltración.
- Restauración de la luz y el carbón: Encienda la luz. Devuelva el carbón activado al filtro para eliminar los restos de eritromicina y toxinas.
Prevención de cianobacterias: es más fácil prevenir que curar

Un tratamiento exitoso con eritromicina es solo la mitad de la batalla. Si no se eliminan las causas del desequilibrio, las cianobacterias regresarán. La prevención debe centrarse en crear condiciones favorables para las plantas superiores y desfavorables para las AVAZ.
Medidas preventivas principales:
- Control de nitratos y fosfatos: Es necesario mantener un nivel estable de nitratos (5-20 mg/l). Si los nitratos caen a cero pero los fosfatos son altos, se debe ajustar la dosificación de fertilizantes, añadiendo sales de nitrato (KNO₃) o utilizando fertilizantes complejos con alto contenido de nitrógeno.
- Mejora de la circulación del agua: Asegure un flujo de agua fuerte y uniforme en todo el volumen del acuario, eliminando todas las zonas estancadas. Esto se puede lograr redirigiendo la salida del filtro o instalando una bomba de corriente adicional.
- Sifonado y limpieza regular: El sifonado semanal exhaustivo del sustrato evita la acumulación de materia orgánica que alimenta a las AVAZ.
- Optimización de la iluminación: Asegúrese de que el espectro y la intensidad de la luz sean adecuados para el crecimiento de plantas superiores (por ejemplo, Echinodorus o Vallisneria), y no solo para las formas inferiores.
- Control de la alimentación: No sobrealimente a los peces. Todo el alimento debe ser consumido en unos pocos minutos.
Preguntas frecuentes: respuestas a las preguntas más populares sobre cianobacterias y eritromicina

¿Es segura la eritromicina para camarones y caracoles?
En la mayoría de los casos, la eritromicina es segura para invertebrados como camarones (por ejemplo, Neocaridina davidi) y la mayoría de los caracoles (por ejemplo, neritinas). Sin embargo, dado que el medicamento causa la muerte masiva de bacterias y puede empeorar temporalmente la calidad del agua, los individuos sensibles pueden experimentar estrés. Se recomienda un monitoreo cuidadoso de los parámetros del agua después del tratamiento.
¿Pueden las cianobacterias regresar después del tratamiento con eritromicina?
Sí, pueden. La eritromicina es una herramienta para destruir rápidamente la población existente. Si no se eliminan las causas principales (desequilibrio N:P, mala circulación), las esporas o las colonias restantes se recuperarán rápidamente. El tratamiento con antibióticos siempre debe ir acompañado de medidas integrales para restaurar el equilibrio biológico.
¿Qué alternativas existen a la eritromicina?
Existen varios métodos alternativos, aunque su eficacia puede variar:
- Blackout (Oscuridad total): El acuario se oscurece completamente durante 3-5 días. Este método es efectivo, pero requiere un alto nivel de aireación y puede ser estresante para algunas plantas.
- Alguicidas químicos: Algunos productos especializados contra algas contienen compuestos que pueden actuar sobre las cianobacterias, pero a menudo son menos específicos y pueden ser peligrosos para los camarones.
- Peróxido de hidrógeno (H₂O₂): Se utiliza de forma puntual para tratar las áreas afectadas, pero no es adecuado para tratar brotes a gran escala.
¿Qué hacer si el amoníaco aumenta después del tratamiento?
Un aumento en los niveles de amoníaco (NH₃) o nitritos (NO₂⁻) indica un fallo en el biofiltro. Tome medidas inmediatas:
- Aumente la frecuencia de los cambios de agua (20-30% diariamente).
- Añada productos que unan el amoníaco (por ejemplo, productos que contengan Seachem Prime).
- Utilice cultivos iniciales de bacterias para restaurar la colonia de nitrificadores.
Datos interesantes sobre las cianobacterias: de los organismos más antiguos a los problemas modernos de los acuaristas
El estudio de las cianobacterias permite comprender mejor su naturaleza y, en consecuencia, los métodos para combatirlas. Estos organismos tienen una importancia colosal en la historia de nuestro planeta:
- Revolución del oxígeno: Las cianobacterias son responsables de la saturación de la atmósfera terrestre con oxígeno hace unos 2.400 millones de años, lo que hizo posible el desarrollo de la vida compleja.
- Ancestros de los cloroplastos: Según la teoría endosimbiótica, los cloroplastos presentes en las células de las plantas superiores (por ejemplo, Microsorum pteropus) son descendientes de cianobacterias antiguas que fueron engullidas por una célula eucariota.
- Fijación de nitrógeno: Muchas cepas de cianobacterias poseen células especializadas, los heterocistos, que les permiten convertir el nitrógeno atmosférico (N₂) en amoníaco (NH₃). Esto les da una gran ventaja competitiva en acuarios con bajo contenido de nitratos.
- Resistencia a la luz: Las cianobacterias son capaces de adaptarse a condiciones extremas de iluminación, utilizando eficazmente los espectros azul y rojo, lo que dificulta su desplazamiento incluso con una potente luz de acuario.
Por lo tanto, las algas verde-azules representan un desafío importante, pero con la aplicación precisa de eritromicina y la posterior restauración del equilibrio biológico, el acuario puede ser completamente limpiado y el sistema estabilizado.